ayer tuve mi bautismo de los dados a la sueca...
era la hora de comer cuando Daniel me comentaba que
tal vez fueran a jugar a rol por la tarde-noche... no tardé en decirle que no tenía nada que hacer a excepción de contestar unos mails, y que sus destinatarios entenderían mi decisión...
a las 19h pillábamos su coche para ir a casa de Tobias, su amigo ecólogo, que haría de máster... yendo hacia allá, me dispuse a preguntarle ciertas cosas de estas que se preguntan a la gente en privado... como, por ejemplo,
cuando haceis chistes, de quién os cachondeáis? de los noruegos? y cosas del estilo,
por qué leñes hay tantos grupos pop suecos que cantan en inglés? y por qué se parecen tanto? estuvimos charlando, éste refiriéndose a los noruegos como sus hermanos pequeños y yo continuaba preguntando por qué,
por qué tienen tanta influencia anglosajona... ni habían sido colonia, ni culturalmente les debían mucho...
en fin... así llegamos a casa Tobias... saludos, buenas tardes y etc... íbamos a ser cuatro personas: Tobias dirigiendo y como jugadores Daniel, el físico colega de estos, al que durante toda la tarde llamaron Silver (aún no sé por qué), y un servidor... mientras Tobias y Silver hacían la cena, Daniel tenía que cambiar de personaje (creo q el anterior murió) y yo tenía que hacerme uno nuevo...
pregunta importante: qué me hago que esté hecho rápidamente y sea sencillo... en un primer instante, pensé en la posibilidad de un ladrón de cuerpos en un ilícido con el síndrome de estocolmo (estocolmo... ese chiste me lo acabo de sacar de la chistera ahora mismo... estocolmo...)... en fin, eso hubiese sido divertido, pero como bien sabemos, es más sencillo jugar algo por debajo de tus habilidades mentales, y después colar algunas ideas buenas como 'ocurrencias'... por lo que yo veía, Tobias aún se tenía que preparar la aventura, Daniel pensaba hacerse un bandido y del personaje de Silver me dijeron que era un cabroncete... así que lo vi claro: ex-soldado... como bien me indicó Tobias, había que buscar una razón para el 'ex'... lo miré, miré a Daniel...
cling!, vi la brecha y me lancé con mirada serena: 'acusado de violar a la hija de un superior'... y entonces, Tobias sonrió... 'muy bien, así que hoy tenemos a una pandilla de cabroncetes, no?'... 'bueno, bueno, he dicho acusado, no que lo hiciera' ... 'sí, sí, si yo también te entiendo', me contesta... ya estaba hecho... pasamos a tirar dados de características, elegir habilidades y que me explicaran la dinámica de juego...
el juego se basaba en una 'intertextualización' de Stormbringer, llamada
Drakar und demonien (vamos,
Dragones y demonios), que Tobias había adaptado al dado de 20... características de 3 a 18, habilidades de 1 a 20, y con el dado de 20 había que bajar del numerito de la ficha... numerito que era modificado con 'bonuses' y 'maluses' conforme la situación... había tablas para ello, pero Tobias se dejaba de hipocresías y lo hacía a ojo... (las tiradas del máster sólo sirven para hacer ruido, no?)... el 1 era un crítico y el 20 era la pifia... no digo yo que es como el Stormbringer?? si hasta estaba el tamaño como característica! como en los
viejos tiempos... (bueno, seis años, tampoco es tanto tiempo...)...
la creación de personajes era un poco 'sui generis'... Daniel me dice...
tu haz tiradas hasta que te salga lo que creas jugable... (en una ficha en sueco, ojo) en fin, era obvio que teníamos prisa por jugar y los personajes estaban siendo hechos 'a la carrera', pero no me quejo... obviamente, jugué a mi favor (los niveles están para algo)... un máster es más dado a exigir tiradas en habilidades 'físicas' que en 'mentales', así que la distribución estaba clara: muchos puntos en habilidades de combate, algunos en habilidades de esas que sólo exige Vicente (nadar, equilibrio, cabalgar, ya me entendeis)... el resultado era una picadora de carne con cota de mallas... malhablado y bullero, como iban a descubrir mis compañeros a continuación...
empezamos:
es de noche, en la ciudad-estado X, en una taberna grande... llena de gente... a no ser que me deis un buen argumento, estais bebiendo y jugando a las cartas... a ver, os habeis conocido a lo largo de la noche, hablando de todo un poco, presentaos... ... ... espera, espera, esto era nuevo... empezamos conociéndonos, bebiendo y jugando a las cartas...
por qué? bramaban en el partido vociferante de mi cabecita... pero un turista, o
viajero como les gusta llamarse ahora, está donde está para ver mucho y juzgar poco, así que me callé y continuamos... por mi experiencia, en una taberna sólo se juega cuando hay bulla o puede haberla... solo faltaba saber quien la iba a empezar o un personaje de los jugadores o uno del máster... (aún me acuerdo aquél día diciéndole a Dani, que estaba masteando:
muy bien, o empiezas tú la bulla, o nosotros!?)... esta vez, la bulla empezó por el borracho metiéndose con el personaje de Silver... Daniel aprovechó para robarle la pasta al borracho y yo estaba levantándome al grito de 'pelea, pelea'... una botella y dos sillas rotas después, toda la taberna se estaba zurrando de lo lindo...
tres turnos después, entra la guardia, se para el jaleo... y típica amenaza del borracho al personaje de Silver de 'nos vemos en la calle trasera'... salimos, decidimos ir (ey, mi personaje buscaba pelea!) y nos lo encontramos...
Tobias haciendo de borracho: one, two, three, four, ... mmhh... can't you do better than that?
Yo, a Daniel: Ey, he went to school...
Borracho: And who the fuck are you?
Yo: The one who is going to kick your ass... --a continuación le pregunto a Tobias,
dónde teneis la habilidad de 'intimidar'? a lo que me contesta...
bueno, las habilidades de conversación se juegan y, si acaso, se respaldan en una tirada, pero no solemos tirar... además, no tenemos tirada de intimidar... pero, tranquilo, porque si eso es lo que querias, al borracho se le ve intimidado... ah, vale... esto iba a ser
muy divertido...
entonces el borracho empieza a conjurar algo en una lengua extraña (muy buena interpretación del máster, he de decir), corremos hacia él, Silver le tira una flecha, crítico, ... no-se-cuantos daños... (y esto es curioso, porque hasta las tiradas de daños eran a escondidas... no digo yo que era para hacer ruido...) el tipo se cae... y en un último estertor conjura una maldición en el nombre de un dios
mu malo,
mu malo... mi cabeza, a mucho que me sorprendieran, ya daba forma a la aventura: primero, saber si es una maldición; segundo saber como se cura; tercero, meternos en una mazmorra llena de orcos/trasgos/asesinos/dragón para encontrar la cura... algún día tendré que lobotomizar esa parte de mi cerebro...
cómo sabes is tienes una maldición? yendo a un sacerdote... la maldición era de esas malas, malas...
cómo sabes cómo se cura? bueno, el sacerdote no lo sabía, pero teniendo en cuenta que la magia de este mundo se parece bastante a
Aquelarre (iglesia potente del Dios Omnipotente con 'magia blanca' y muchos grupejos de 'magia negra', más o menos malvada), pues yendo a un grupo
colega de magia negra...
y de camino al Monasterio de la Montaña Negra nos quedamos...
aparte del mundo, del que había visto bien poco, pero a poco que se juegue y se tengan ganas, cualquier mundo se hace interesante... bueno, pues aparte del mundo, sentí que la dinámica de juego tenía sus posibilidades: se basaban en un máster con imaginación, coherente y que se saltaba a la torera las reglas, pero siempre con la equidad por bandera... jugando, hubo un momento que me di cuenta que estaba hablando más que Silver y Daniel (ay, las malas costumbres...), pero es que sentía como si estos estuviesen traduciendo las descripciones del máster a la espera de un resquicio donde tirar el dado para matar/robar/engañar a algún personaje...
se notaba mucho, como ya noté el día de la fiesta, que Tobias era la parte cerebral de este grupo, y era él quien dirigía, en el sentido más cartesiano de la palabra, la partida... sus interpretaciones eran las más sentidas, las que guiaban la partida y, la verdad, las que llenaban la falta de una preparación detallada de esta...
ayyy, lo que tu podrías hacer con un grupo de jugadores motivados, jugando partidas de 18 horas...pero había cosas que había percibido como un hueco en la trinchera: el hecho que dejasen tanto al juicio del máster hacía que, de entruñarlo, uno tenía un beneficio comparado con sus compañeros; eso de 'estais en la taberna, os conoceis y estais jugando a las cartas' no me gustó, pero entiendo que acelera mucho la introducción del juego; la sensación de que la acción iba por dónde Tobias, y sólo él, decidía, daba la sensación de estar más en un videojuego que en una partida de rol...y, para terminar con los ejemplos, no basarte en reglas escritas es el primer paso para que jugadores cabrones, que se pelean por como dividir una hamburguesa equitativamente delante de tus padres (ejem), busquen (y encuentren) esta serie de vacios en tus defensas y te lleven a cometer errrores (para su bien, por supuesto)...
me quedé con la sensación que, modestia aparte, de haberme puesto las pilas, podría haber intervenido muchísimo más en el juego, a costa de polarizarlo... pero llevo tiempo intentando dejar esa droga (y, si no, mirad mis últimos personajes...), después de escaldarme un par de veces con esa sopa... y como uno es un caballero (ejem), y está aquí para mirar, aprender y hacer poco, pues uno se retiene y deja actuar... no era plan de
hacer turismo invadiendo un país...
por lo que llegué a percibir, habrá más capítulos, dos o tres, no creo que el tiempo dé para mucho más... pero, bueno, ya me doy por satisfecho...